Un hombre y su isla. en su amada casa de menorca, donde cees nooteboom pasa largas temporadas cada año, tiene los pies firmes sobre una tierra fértil, rodeado del mar, las palmeras y los cactus. pero su mirada, atenta y curiosa, se extiende más allá del horizonte. con escepticismo, nooteboom contempla una europa que amenaza con desintegrarse, observa las estrellas; también medita sobre el olvido, sobre la identidad de david bowie y la obsesión de gombrowicz con la inmadurez. un compendio de quinientos treinta y tres días de reflexiones, tan diversas como interesantes, de uno de los escritores más lúcidos, cosmopolitas y reconocidos de nuestro tiempo.
